Cuando la artista ganadora de los Grammy Beyoncé se detuvo en Miami para su primer concierto un 27 de abril, se habría perdonado a los espectadores si hubieran pensado que se trataba más de una invasión que de un espectáculo. La formación necesita 56 camiones para transportar una producción que ha sido descrita como un “cambio de juego” para conciertos en estadios y que incluye elementos como un monolito LED giratorio de 18 metros de altura, una cinta transportadora y un segundo escenario que almacena y vierte más de 7.500 litros de agua.

Siguiendo en la misma línea de capítulos de “Lemonade”, el nuevo álbum que lleva la gira, cada rotación del monolito representa un nuevo capitulo del espectáculo. Cuando se movieron recientemente a Europa, fueron necesarios 5 Boeing 747 para transportarlo.

Tomando mucho menos espacio en esta producción masiva, están las 3 consolas de audio DiGiCo SD7. Una es usada para PA por el mezclador Stephen Curtin, ingeniero senior del equipo, quien ha trabajado con Beyoncé desde su conocida aparición en la Super Bowl de 2013.

Las otras dos son usadas para monitores, una solo para Bey y el resto para la banda, mezcladas por James Berry y James Corbin respectivamente, trabajando desde una especie de recinto tipo estudio en la parte trasera del estadio en un camión para mantener el escenario de 360 grados lo mas despejado posible.

Lo que habría significado una pesadilla de colosales dimensiones a la hora de cablear, ha sido hecho gestionable con las 3 consolas conectadas en dos bucles de fibra que también las conectan con 4 DiGiCo SD-Racks, con un quinto rack dedicado exclusivamente a la consola en PA.

“No tener que usar un splitter hace esto mucho mas simple,” dice Curtin. “Somos capaces de tomar todo directamente desde el puesto del escenario, AES digital y entradas analógicas. Es una conexión eficiente y uniforme, que también nos da redundancia entre consolas.”

Si surgiera algún problema, puede ser observado por las 3 mesas, haciendolo mucho más fácil de solventar, al contrario que un sistema de splitter, donde tendrías 3 salidas, y no sabrías si el problema estaba en el escenario o en uno de los splitters,” dice. “Esto hace de la resolución de problemas algo mucho mas sencillo.”

Jason Kirschnick, Jefe de Operaciones, dice que DiGiCo SD7 tiene unas implicaciones positivas para la compañía más allá de la gira. “Brinda un completo nuevo nivel de eficiencia al sonido directo,” dice Kirschnick, quien asevera que la empresa para la que trabaja “Eighth Day Sound” es uno de los mayores clientes de consolas DiGiCo en el mundo, con varias decenas de las mismas en posesión.(“Las cuales están todas en carretera en este momento,” añade felizmente.)

Cita especificaciones como las pantallas de video integradas en el puente de vúmetros de la SD7 usada para monitores, la cual permite al mezclador James Berry y James Corbin ver lo que ocurre en el escenario como si estuvieran allí mismo. “Podemos coger la salida de video y soltarla en el bucle de fibra donde se encuentran las consolas,” explica. “No hay otra consola que pueda hacer eso. Combinada con las posibilidades de routing que ofrece, la cantidad de entradas/salidas y los efectos internos, las SD7’s son el encaje perfecto para una producción como esta.”