
El diseño sonoro inmersivo con Spacemap Go y PANTHER refuerza la narrativa del espectáculo
Cirque du Soleil Entertainment Group y Live Nation estrenaron Cirque du Soleil ALIZÉ, el primer espectáculo residente de la compañía en Europa, en el Theater am Potsdamer Platz de Berlín. Para dar forma a esta nueva producción, que combina acrobacia y “la magie nouvelle”, Cirque ha confiado en un sistema de sonido Meyer Sound suministrado por Solotech y diseñado por el veterano diseñador de sonido Jean-Michel Caron.
ALIZÉ supone un nuevo capítulo para Caron, que lleva más de 25 años vinculado a Cirque du Soleil en distintos roles técnicos y creativos.
“He trabajado mucho en carpas y arenas, pero diseñar en un teatro ha sido especialmente estimulante”, explica. “Es un espacio acústico controlado, donde cada detalle se puede ajustar con precisión y se puede llevar la mezcla al máximo.”

El sonido como elemento narrativo
El espectáculo fusiona el lenguaje escénico tradicional de Cirque du Soleil con ilusiones que difuminan los límites entre circo y magia, un enfoque que la compañía denomina “Acromagic”. En este contexto, el diseño sonoro adquiere un papel central.
“El sonido es un personaje más del espectáculo. Cuando sincronizas lo que ocurre en escena con la música y el diseño sonoro, puedes generar tensión, llevar al público al límite y cambiar por completo su reacción.”
Jean-Michel Caron, diseñador de sonido
Caron cita la escena inicial como ejemplo de esta filosofía. La música comienza en mono desde el clúster central y, cuando el decorado se abre, el sonido se expande en el espacio, activando la sensación envolvente y reforzando la narrativa visual.
Diseño espacial con Spacemap Go
El planteamiento espacial del sonido se ha desarrollado mediante Spacemap Go, la herramienta de diseño y mezcla espacial de Meyer Sound.
“Tenemos artistas volando sobre el público, cantantes que aparecen en los balcones y escenas que transitan entre el mundo real y uno mágico”, explica Caron. “Con Spacemap Go puedo mover el sonido a cualquier punto de la sala y dirigir la atención del público exactamente donde debe estar.”


Configuración del sistema
El sistema principal está compuesto por dos arrays, uno izquierdo y uno derecho de 10 PANTHER cada uno, con 4 LEOPARD como downfills, complementados por un array central de 8 PANTHER. Para el control de bajas frecuencias se utilizan configuraciones cardioides dobles de 2100-LFC, junto con 1100-LFC situados bajo el escenario para efectos especiales.
La cobertura adicional se completa con ULTRA-X82 para refuerzos cruzados, ULTRA-X80 como wide fills, sistemas de retardo ULTRA-X20, ULTRA-X22, UPQ-1P y UPQ-2P, además de ULTRA-X42 como side fills de escenario. El teatro ya contaba con un sistema Dolby Atmos, que Caron ha integrado como sistema surround dentro del diseño global.
“No estamos utilizando el procesador Atmos; todo funciona a través de GALAXY y Spacemap Go”, aclara. “Eso me da un control total y mucha libertad creativa, sin quedar atado a una distribución fija de altavoces.”
El procesamiento y la optimización del sistema se gestionan mediante diez procesadores Galaxy Galileo 816, conectadas a través de una red Milan AVB, con aproximadamente 64 salidas dedicadas al tratamiento espacial.


Transparencia, dinámica y control de graves
Caron destaca la transparencia y la capacidad dinámica de PANTHER como factores clave en su elección.
“Incluso a niveles muy bajos se perciben todos los detalles, como el roce del arco en una cuerda o la respiración de un músico”, afirma. “Y en el mismo espacio puede alcanzar niveles propios de un concierto de rock sin generar fatiga.”
Sobre el rendimiento de los subgraves, añade, “El 2100-LFC baja hasta 28 Hz y mantiene una respuesta uniforme en toda la sala. Cada nota es clara y definida; el grave desaparece cuando debe hacerlo y deja espacio a la siguiente. Esa rapidez y precisión fueron decisivas.”
Integración de música grabada y directo
La banda sonora de ALIZÉ combina grabaciones orquestales con interpretaciones en directo, que incluyen voces, arpas y clarinetes, entre otros instrumentos.
“El sistema es tan transparente que no se distingue dónde termina la grabación y dónde empieza el músico en directo”, concluye Caron. “Llega un punto en el que dudas si el micrófono de la cantante está abierto, porque parece que canta de forma natural en la sala. Esa ilusión es muy potente y refuerza la magia del espectáculo.”
Para Caron, ALIZÉ eleva el listón de las producciones residentes de Cirque du Soleil y marca una nueva referencia en la integración entre sonido, espacio y narrativa escénica.
