Educación, estándares internacionales y diseño de sistemas marcan la evolución hacia prácticas de escucha más seguras en la industria del sonido profesional.

Con motivo del Día Mundial de la Audición, que se celebra cada 3 de marzo, Meyer Sound pone el foco en la evolución que está experimentando la industria del sonido en directo en torno a la salud auditiva, un ámbito que cada vez adquiere mayor relevancia dentro del diseño de sistemas, la formación profesional y el desarrollo de estándares internacionales.

Durante años, la protección auditiva en entornos de sonido en vivo se entendía principalmente como una responsabilidad individual de técnicos, artistas o público. Sin embargo, el sector avanza hacia un enfoque más amplio basado en la responsabilidad compartida, donde factores como el diseño del sistema de sonido, la acústica del recinto, las prácticas de monitorización y la educación profesional desempeñan un papel determinante para garantizar experiencias de escucha seguras y sostenibles en el tiempo.

Un cambio de paradigma impulsado por estándares internacionales

Uno de los motores de esta transformación es la iniciativa de la Organización Mundial de la Salud “Make Listening Safe“, centrada en promover prácticas de escucha responsables tanto en espacios de ocio como en eventos en directo. Este marco plantea la salud auditiva como una cuestión sistémica, directamente relacionada con la forma en que se diseñan y operan los sistemas de sonido y los entornos acústicos.

Para John Meyer, presidente y CEO de Meyer Sound, la salud auditiva está estrechamente vinculada a la calidad sonora y a la percepción del oyente:

“El sonido solo tiene éxito si las personas pueden escucharlo de forma cómoda y clara a lo largo del tiempo. La salud auditiva es una responsabilidad que debe integrarse en la manera en que el sonido se diseña y se experimenta”.

Dentro de esta iniciativa, la ingeniera acústica senior Jessica Borowski participa aportando experiencia práctica en el desarrollo de directrices aplicables a recintos y eventos en directo. Según explica, el nuevo enfoque reconoce que la escucha segura depende del conjunto del entorno: desde cómo se distribuye el sonido en un espacio hasta el nivel de formación de los profesionales que trabajan en él.

La educación como puente entre teoría y práctica

A medida que estos estándares evolucionan, la formación se ha convertido en un elemento clave para trasladar los principios teóricos a la práctica diaria. En este contexto surge HELA (Healthy Ears, Limited Annoyance), un programa internacional de certificación y formación impulsado por profesionales del audio, investigadores y educadores, y alojado en la University of Derby.

El programa HELA transforma la investigación respaldada por la OMS en herramientas prácticas dirigidas a ingenieros de sonido, operadores de recintos y equipos técnicos, abordando tanto la protección auditiva como el impacto del ruido en el entorno comunitario.

Meyer Sound forma parte del grupo fundador de la iniciativa y cuenta con personal certificado HELA tanto en Estados Unidos como en Europa. Este enfoque educativo se alinea con la filosofía histórica de la compañía, centrada en el diseño preciso de sistemas, la coherencia de cobertura y la optimización acústica, factores que contribuyen simultáneamente a mejorar la calidad sonora y a favorecer entornos de escucha más seguros.

Compromiso continuado con la prevención y la concienciación

El compromiso de Meyer Sound con la salud auditiva también se refleja en su colaboración a largo plazo con el Center for Early Intervention on Deafness (CEID), en Berkeley (California), un centro especializado en educación temprana, audiología y terapia para niños con pérdida auditiva. Esta colaboración comparte objetivos centrados en la prevención, la intervención temprana y la concienciación sobre la importancia del cuidado auditivo a largo plazo.

A medida que crece la conciencia dentro del sector y los estándares comienzan a consolidarse, Meyer Sound continúa participando activamente en iniciativas educativas, proyectos basados en investigación y programas de formación profesional que ayudan a trasladar los principios de salud auditiva a aplicaciones reales dentro del sonido en directo.

Como señala Borowski:

“Cuando estas conversaciones empiezan a producirse en distintos ámbitos —organismos de estandarización, programas formativos o encuentros del sector— la salud auditiva deja de percibirse como una excepción. Esa normalización es lo que permite que el cambio sea real”.

Con iniciativas como estas, la industria avanza hacia un modelo en el que la excelencia sonora y el bienestar auditivo dejan de ser conceptos independientes para convertirse en objetivos complementarios dentro del diseño y la experiencia del sonido en vivo.

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