TIGRA y PANTHER encabezan el despliegue técnico en la emblemática 60.ª edición del festival suizo

Este verano, el Montreux Jazz Festival celebró su 60.ª edición al tiempo que Meyer Sound alcanzó los 40 años como su Global Official Sound Partner. Esta confluencia histórica, bautizada por ambas organizaciones como el hito «60/40», conmemora seis décadas de festival y cuatro de alianza técnica ininterrumpida.

Del 3 al 18 de julio, el evento acogió a más de 250.000 asistentes a lo largo de más de 700 conciertos celebrados a orillas del lago Lemán, en Montreux (Suiza). El epicentro de la celebración fue el recién remodelado Montreux Music & Convention Centre, sede de los dos recintos principales: el Auditorium Stravinski (con capacidad para 4.000 personas) y el Montreux Jazz Lab (con aforo para 2.000 espectadores). Sus escenarios reunieron a figuras legendarias como Sting, Nick Cave & The Bad Seeds, Van Morrison o Marcus Miller junto a nuevos talentos como Tyla, Conan Gray o PinkPantheress.

Este hito coincidió con uno de los despliegues más ambiciosos de la historia del festival: más de 700 altavoces repartidos entre sus 12 escenarios oficiales, áreas de restauración y zonas de patrocinadores. El acontecimiento estuvo marcado además por el debut en Montreux del sistema de altavoces TIGRA, la última incorporación al catálogo de Meyer Sound, tras su estreno mundial en el Festival de Roskilde. Todos los sistemas de audio fueron suministrados e integrados por la empresa suiza de alquiler Skynight, proveedora habitual de la producción del festival.

Versatilidad técnica e ingeniería en el Auditorium Stravinski

El Auditorium Stravinski contó con un sistema principal basado en line arrays PANTHER complementados por elementos de control de bajas frecuencias 2100-LFC. Sin embargo, la jornada inaugural exigió una configuración completamente a medida: la cantante británica Raye ofreció un concierto de dos horas sobre un escenario giratorio situado en el centro de la sala, acompañada por un conjunto de 22 músicos y con el ingeniero de FOH Matthias Garrick al frente de la mezcla.

Esta producción especial requirió un diseño de sistema dedicado en formato in-the-round. El sistema principal estuvo encabezado por PANTHER-M, utilizando los nuevos altavoces TIGRA como refuerzo (fills) en combinación con sistemas LEOPARD, LINA y altavoces ULTRA-X80, apoyados por subgraves 2100-LFC y 900-LFC para focalizar la cobertura y la atención acústica hacia el escenario central.

La velada incluyó las intervenciones sorpresa de Mark Ronson y Alicia Keys. Detrás del espectáculo hubo un montaje continuo de 36 horas con múltiples equipos trabajando por turnos; a la mañana siguiente, el espacio ya había sido reconfigurado por completo para la programación habitual del festival.

«Aquel fue un verdadero momento Montreux», señala Andy Davies, Senior Director of Product Management de Meyer Sound, presente durante las dos semanas del evento. «Este festival busca crear experiencias impactantes, y eso resulta muy estimulante, incluso cuando representa un gran desafío técnico. Desde el primer día, todos los departamentos se volcaron al máximo, no solo para este arranque increíble, sino para garantizar que el resto del festival mantuviera los altos estándares de calidad que lo caracterizan».

El debut del sistema TIGRA en el Montreux Jazz Lab

En el espacio Montreux Jazz Lab, el sistema TIGRA asumió el papel principal junto a los subgraves 2100-LFC. «TIGRA ofrece un formato y peso medios con la firma sonora de un sistema de gran formato», explica Martin Reich, coordinador de sonido e ingeniero residente del festival. «Ahora disponemos de un rendimiento acústico propio de un gran sistema en el Lab, donde en el pasado estábamos limitados a equipos más pequeños debido a las restricciones de carga en la estructura».

Los ingenieros de mezcla visitantes valoraron de inmediato las prestaciones del nuevo equipo. Femi Bello, ingeniero de FOH afincado en Londres que trabajó con varios artistas en el Lab, destaca la linealidad como la virtud principal de TIGRA: «Tanto si la voz es suave como si canta con mucha potencia, el sistema responde con total solidez, manteniendo un comportamiento 100% fiel a lo que envías desde la consola hacia la P.A. El equilibrio es perfecto». Por su parte, Frank Demaret, ingeniero de FOH del recinto, observó la misma respuesta: «Los técnicos llegan, abren el sistema y ven que todo está en su sitio. Quizá ajusten algún detalle, pero nunca he visto a un técnico decir que hay que rehacer la mezcla desde cero».

Para Davies, la integración fluida de TIGRA con el resto del ecosistema de Meyer Sound ha sido una de las mejores noticias del festival: «Caminando por el Stravinski mientras escuchábamos TIGRA funcionando como center fill junto a los arreglos principales de PANTHER, la transición entre ambos sistemas resultaba imperceptible. Los distintos modelos de altavoces forman una familia coherente que permite combinar opciones de múltiples formas».

En todo el recinto, el software de conexión y control Nebra unificó la gestión de varias generaciones de arquitecturas de procesamiento —desde las plataformas de red Galileo GALAXY y los servidores RMServer heredados hasta el procesamiento integrado GEN-1 de TIGRA— bajo una única interfaz.

Coherencia acústica para la libertad creativa

La previsibilidad de la respuesta en todos los escenarios fue la base de todo el trabajo técnico. «Tener la tranquilidad de contar con una firma sonora uniforme en todo el recinto del festival es fundamental», afirma Reich. «Podemos confiar plenamente en los altavoces porque sabemos exactamente cómo responden cuando el ajuste del sistema es el correcto».

Esa consistencia se tradujo en libertad de trabajo para los ingenieros de las bandas. «Les entregamos un lienzo en blanco sobre el que pintar con sus propios colores», añade Reich. «Ver que una noche un técnico atenúa un rango de frecuencias y a la noche siguiente otro realza exactamente ese mismo rango demuestra que hemos alcanzado nuestro objetivo. Cerca del 75% de los ingenieros ni siquiera necesita tocar la ecualización general».

Un equipo técnico de Meyer Sound estuvo presente de forma continua durante el festival, propiciando el intercambio de conocimientos entre profesionales consolidados y jóvenes ingenieros. «Existe una oportunidad real de transferir experiencia gracias al enorme bagaje de la gente que trabaja aquí», comenta Davies. «Es un entorno excelente para las nuevas generaciones».

Reich coincide: «Ver cómo algunas de las ideas que debatimos se materializan en los productos finales es muy gratificante. Estar tan cerca del equipo de desarrollo resulta muy inspirador para los jóvenes ingenieros de audio que gestionan el día a día en los escenarios».

Proyección internacional

A medida que el Montreux Jazz Festival expande su presencia a nuevos mercados globales —como China, Sudáfrica o Miami—, el papel de Meyer Sound evoluciona a su lado. «El equipo organizador de Miami nos trasladó que Meyer Sound les ayudó a llevar el sonido característico de Montreux a su propio escenario», recuerda Davies. «Fue algo espontáneo, pero ese es precisamente nuestro objetivo: no solo preservar la identidad de la marca, sino asegurar que se traslade con fidelidad a cada nuevo destino».

«El Montreux Jazz Festival siempre ha defendido que la experiencia del artista y la del público son inseparables, y que ambas comienzan en el sonido», concluye Mathieu Jaton, CEO del festival. «Nuestra relación con Meyer Sound se apoya en esa convicción compartida. Ha perdurado durante cuatro décadas porque nunca ha dejado de evolucionar. A medida que llevamos el festival a nuevas audiencias en todo el mundo, Meyer Sound evoluciona con nosotros, y esa continuidad es esencial para todo lo que estamos construyendo».

«Hace cuarenta años, Claude Nobs nos pidió ayuda para crear algo que no existía hasta entonces: un festival donde el sonido estuviera al mismo nivel de exigencia que la propia música. Al mirar atrás, lo que más me conmueve es ver cómo esa visión ha ido creciendo. Cada año en Montreux descubrimos algo nuevo. No es casualidad, es lo que ocurre cuando dos organizaciones comparten los mismos valores durante tanto tiempo».

Helen Meyer, cofundadora de Meyer Sound, destaca el significado de este 40.º aniversario

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